Davos o la demolición mal controlada

Un año más se ha celebrado el Foro Anual de Davos. Resumiendo, es una fundación donde se reúnen los principales líderes empresariales y políticos internacionales además de periodistas e intelectuales selectos para analizar los problemas más apremiantes que afronta el mundo.

davos3Un encuentro controvertido siempre, y especialmente este año. Cómo podemos leer en el artículo del País: “¿El fin de Davos?”, o en el artículo del prestigioso Larry Summers, “Disillusioned in Davos”, que acusa a los líderes mundiales de pasividad antes los riesgos globales, recordando la célebre frase “La única cosa necesaria para el triunfo de los malvados es que los hombres buenos no hagan nada”.

En esta edición Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional, estuvo presente para hacer un llamamiento a adoptar medidas para combatir la desigualdad. Para más información.

Al parecer una de las críticas es que si bien diagnostican con precisión los problemas que nos aquejan, no muestran el mismo acierto, ni empeño en generar ideas, influir y servir de guía a quienes manejan las políticas mundiales.

Pero lo cierto es que como reunión de expertos nos da mucha información sobre cual es el devenir de nuestra sociedad, de los riesgos globales y también de cuales son las tendencias. Un buen artículo cómo ESTE, nos da la clave de este foro.

Entre los 3000 asistentes en más de 400 reuniones bilaterales asistieron muchas personalidades importantes célebres que nos deleitaron con “pintorescas” declaraciones:

  • El secretario general del partido comunista chino Xi Jinpin defendiendo el libre comercio.
  • Jack Ma fundador de Ali baba, diciendo que los americanos no revierten en su gente los beneficios empresariales y en cambio él va a facilitar la creación de un millón de puestos de trabajo en USA.
  • Theresa May afirmando que el Reino Unido seguirá abierto al talento internacional, a la inmigración cualificada (a la otra mejor no).
  • A Scaramucci, enviado de Trump diciendo que Trump no quiere que la UE desaparezca, que los burócratas de Bruselas no gestionan bien la UE y que se toman decisiones “sin comprender las implicaciones en los países miembros“.
  • A Christina Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), explicando que el aumento de la desigualdad explica la falta de confianza de los ciudadanos.

En fin… (suspiros).

Si en la pasada edición fue la cuarta Revolución Industrial, el lema de la conferencia de 2017 es ‘Liderazgo sensible y responsable’ (Responsive and Responsible Leadership).

Un evidente reconocimiento de la falta de liderazgo de nuestro tiempo.

Así lo expresa Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial.«Liderazgo responsable significa reconocer la creciente frustración y descontento entre aquellos que no están experimentando el desarrollo económico y el progreso social. Su situación sólo se volverá más incierta con el inicio de la Cuarta Revolución Industrial y su impacto en el futuro empleo. El Liderazgo Responsivo requiere un compromiso más profundo con el desarrollo inclusivo y el crecimiento equitativo, tanto a nivel nacional como global».

Este liderazgo sensible y responsable habrá de aplicarse también en las empresas actuales. La llamada Industria 4.0, los modelos organizativos agiles, la economía colaborativa, y las relaciones laborales basadas en la temporalidad y la flexibilidad demanda un nuevo tipo de liderazgo. Un líder del siglo XXI con características particulares que no todos cumplen (tema para un próximo post)

Los efectos diruptivos de la Cuarta Revolución Industrial, demandan nuevos directivos, una refundación de los departamentos de recursos humanos y un papel más intensivo de las instituciones educativas y gobiernos.

Mención especial tiene el Global Risks Report, uno de los informes de Davos más relevantes por su rigor e interés.

En video corto (3′ 10″)

y en documento PDF.

En esta edición se han subrayado tres tendencias como las principales amenazas a la estabilidad global: la desigualdad económica, la polarización social y los peligros medioambientales.

Al hilo de este tema, el pasado 26 de enero ETNOR celebró su conferencia mensual  que con el título: La transformación digital de la economía y sus consecuencias en la empresa planteaba la revolución que supone la Industria 4.0, los ponentes, dos reconocidos profesionales en empresas de servicios celebraban la mejora de productividad que va a suponer.

Siendo como era un foro de ética social y económica, los asistentes sacaron a colación el impacto que va tener en el mercado de trabajo la automatización. La respuesta no es clara.

Francisco González (BBVA) decía en Davos, 2017: “Toda transformación provoca a corto plazo la destrucción de algunos empleos, pero también la creación de otros muchos nuevos que es imposible predecir”. En una confianza total en que la sociedad se autorregulará para absorber y compensar los avances tecnológicos.

Es posible que así sea, que el sistema educativo sea capaz de reaccionar rápida y eficazmente y que los nativos digitales no sufran la brecha que nosotros percibimos. Pero es más probable que el proceso de adaptación sea duro y difícil y deje en la cuneta a un gran colectivo de personas

Cómo dice Piketi los cambios de paradigma no son instantáneos y durante ese proceso se van a genera muchas oportunidades que unos pocos sabrán aprovechar y que muchos otros sufrirán siendo expulsados del mercado laboral.

Por ello Davos recomienda prepararse para el torbellino de cambios que significa la Cuarta Revolución Industrial, pero me temo que el laissez faire se ha instalado en los principios de nuestros ¿líderes?.

Y termino con una espléndida presentación en slideshare de Antoni Gutiérrez-Rubí

 

 

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Por alusiones

Aunque han pasado ya algunos días, quiero hacer una pequeña aportación al debate que se ha librado en las redes sociales, tan denostadas como queridas, que ha tenido bastante repercusión y al que quiero responder por alusiones.

El tema del debate es la educación en secundaria, un tema sensible. Fui usuario como alumno, ahora lo soy como padre y también como orientador laboral me atañe.

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El 23 de Diciembre, el Huffinton Post publicó digitalmente un post, del que os paso el link.

Carta para mis alumnos suspensos

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Un post que fue muy visto y aplaudido, debido sin duda a su contundencia y a la frustración que el autor, como profesor, transmite. Muchos otros educadores y padres se sintieron identificados con el autor.

Me llamó la atención el trato dirigido a los alumnos. El uso del castigo, ridiculización, y en cierta medida del despreció, para intentar motivar a sus “queridos alumnos suspensos”. Desde luego no es un estímulo positivo y dudo de que provoque otra cosa más que rechazo en el alumnado al que fue dirigido el post.

Bien mirado, el video es una exhibición de emociones negativas, irritación, rabia y hartazgo. Muestra más su derrota como docente que una preocupación real por los problemas del alumnado. Muestra además una aversión no disimulada a cualquier enfoque pedagógico y modelo educativo que no estén basados en el sacrificio y el trabajo con sufrimiento. Un ejemplo de mala gestión de las emociones.

Además quiere imponer una visión de la sociedad y de la vida, haciendo valer su papel de profesor como superioridad moral.

Ciertamente hay que ponerse en la piel del docente para comprender tanta ira, pero en ocasiones parece que el profesorado tiende más a quejarse de alumnos, padres, sistema educativo, sociedad, de sus condiciones laborales, etc, que a hacer autocrítica.

Pero lo más grave del post es que el autor enseña la poca confianza que tiene en sus alumnos.

A estas alturas el Coaching educativo ya es una realidad (ej.: loftalent). Y uno pensaría que coaching-educativolos docentes han sido formados y aplican alguno de sus métodos.

Más allá de las técnicas y principios que aplica hay actitudes que en si mismas ya provocan cambio, una que viene al caso es:

  • Ser un fan incondicional de los alumnos.

Si no crees en tus alumnos no puedes enseñar. 

Pero el motivo por el que me siento aludido es por el intento que hace el docente de encontrar un motivador para el aprendizaje aludiendo al futuro profesional. En concreto, el autor del post se pregunta si el alumno será capaz de entender las clausulas de un contrato. Ante lo que me pregunto: ¿de qué tipo relaciones laborales está hablando?. En unos años se van a redefinir todos los conceptos centrales de las relaciones laborales, entre ellos jornada, retribución, condiciones laborales, flexibilidad y presentismo. La cuarta revolución industrial ya está aquí y va a tener un impacto directo en la organización y estructura de las empresas y también en las prácticas laborales.

Más vale que la enseñanza no se sustente en dogmas inamovibles, porque la realidad que se enseña a los 15 años no serán la que se van a encontrar los jóvenes a los 21.

La formación reglada va por detrás de la realidad y por supuesto no se anticipa a lo que vendrá (ver El futuro del trabajo).

Si el motivador principal para que aprendan el temario del curso, hagan los deberes en tiempo y cumplas con las exigencias del colegio es el futuro profesional, tal como se entiende actualmente, vamos mal.

En el informe The Future of Jobs del Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF) o también llamado Foro de Davos, en reunión en Febrero de 2016, advierte  de que la mayoría de puestos de trabajo no existían hace 10 años y que el proceso de renovación de competencias se está acelerando. El 65% de los niños que estudian ahora primaria trabajarán en profesiones que todavía no existen. Lejos quedan los años en los niños escogían a una temprana edad ser abogados, médico, arquitecto o ingeniero y los más zotes estudiaban Magisterio.

Precisamente la primera recomendación a largo término que realiza el Foro de Davos es:

Repensar los sistemas educativos. Textualmente dice:

La mayoría de los sistemas educativos existentes en todos sus niveles proporcionan una formación muy limitada y continúan con prácticas del siglo XX que están obstaculizando el progreso de los problemas actuales del talento y del mercado de trabajo. Dos de estos problemas heredados que gravan los sistemas educativos formales en todo el mundo son la dicotomía entre Humanidades y Ciencias y la formación aplicada y por otro lado la primacía del prestigio asociada a la educación certificada- en lugar del contenido real del aprendizaje-. Las empresas deben trabajar en estrecha colaboración con los gobiernos, los proveedores de educación y otros para diseñar lo que podría ser un plan de estudios verdadero del siglo XXI.

En definitiva que todo lo que están enseñando actualmente no será de aplicación en un futuro.

Siguiendo la polémica, en La milonga del instituto, otro docente, este sindicalista, pretende rebatir al anterior haciendo una defensa cerrada de prácticas educativas más pedagógicos junto a un discurso de la modernidad. Aunque citando a  Fray Luis León y la Soborna, parece que seguimos sin entrar en el siglo XXI.

Efectivamente como dice, la información está en todos los sitios, pero sin un propósito definido no es más que ruido, infoxicación. La dispersión es uno de los males de nuestro tiempo, propiciado por tanta información a la que no le damos sentido.

En definitiva nos debatimos entre, por un parte el discurso actualizado de educación como castigo y por otra parte el discurso pro-logse. Sin embargo, este siglo tiene suficientes retos (tecnológicos, sociales, medioambientales) para merecer una actualización de las prácticas educativas y escuchar otro discurso más fresco y motivador, que nos dé esperanza de que nuestros jóvenes lo van a hacer mejor que nosotros. Que yo, personalmente, confío y creo que así será.

Las cenas de empresa las carga el diablo

He vivido autenticas y salvajes cenas de empresa que dejan en juegos de párvulos las comedias gamberras de Holliwood y de las que no hablaré ni siquiera en presencia de mi abogado. infografia_cena_navidad-01Así que quizás no sea el más indicado para aconsejar moderación. ¿Pero de verdad necesitamos moderarnos?. Este 2016 tan intenso en lo bueno y en lo malo bien merece una buena fiesta de despedida. Una catarsis emocional que nos purifique el alma física y emocionalmente de toda la morralla que se nos ha pegado a la suela de los zapatos y que como los chicles tanto cuesta de limpiar.

Solamente hay que tener en cuenta que toda fiesta tiene su resaca y las de empresa pueden durar muchos meses. Van a cambiar relaciones, seguramente para mejor, se generará complicidad y practicaremos el arte de dar y recibir disculpas.

Existe una actitud y comportamiento no poco frecuente entre directivos y trabajadores, expresado en frases como “no vengo al trabajo a hacer amigos”, “los problemas se quedan en la puerta”, etc. Los dueños de esas actitudes suelen ser personas con poca habilidad para gestionar sus emociones, les incomodan porqué no saben cómo tratarlas y cómo integrarlas con las obligaciones de su puesto y los objetivos del área. Pero la empresa actual, la de la Industria 4.0, la de la guerra por el talento necesita directivos que actuen como gestores de la felicidad (recomiendo los siguientes artículos Gefes: los gestores de la felicidad, Adios jefes, bienvenidos gefes). Porque actualmente nuestros profesionales valoran, y mucho, el salario emocional. El employer branding, o atractivo de la empresa como lugar de trabajo, está en juego.

Y cómo no me quiero extender más, finalizo con un consejo, totalmente prescindible: “Fomenta el roce, lo mínimo que te vas a llevar es el cariño”.

¡BON NADAL Y MUCHA FELICIDAD EN EL TRABAJO!

Guía de supervivencia en el trabajo del futuro

Seguir con la costumbre, largos años practicada, de levantarse escuchando las noticias nacionales e internacionales se ha convertido en algo poco saludable. Ver como Marine le Pen, Farage y Putin se congratulan con la victoria de Trump es un mal desayuno.

No falta quien nos augura malos momentos en la política y comercio mundial. No sé si será así, lo que sí sé es que las incertidumbres se multiplican. ¿Qué más puede pasar para emborronar nuestra de visión del futuro que nos aguarda?.

Tenemos la sensación de estar en un túnel en el que no sabemos muy bien lo que hay al final: una sociedad más democrática e igualitaria, la destrucción de la socialdemocracia en favor de una tecnocracia clasista, dictaduras populares o el apocalipsis zombi.

Aún aexperiencias-profesionales-2sí, con el objetivo de aportar un poco de luz a este futuro incierto, no cómo un guru o visionario sino con la perspectiva de un “espectador alucinado”, sufridor también de estos cambios, y que busca información sobre la sociedad en la que vivimos y concretamente sobre el futuro del trabajo. Con ese objetivo, digo, participé de una charla en el Master Universitario De Dirección de Empresas en Campus d’Alcoi de la Universitat Politècnica de València. Agradecer a David Pla la invitación y el posterior agasajo a mi socia Marga y a mi, junto a otros ponentes y ilustres invitados en el Restaurante Lolo. También un recordatorio agradecido a mis compañeros de ponencia Esteban Rodrigo y Mª Carmen Mallol de los que aprendí mucho.

Pertrechado con tres informes sobre el futuro del trabajo, que para mi son buenos referentes, hice mi exposición con la idea de que los alumnos del master pudiesen vislumbrar como va a evolucionar el mercado laboral y en consecuencia orientar su formación y energías en la dirección adecuada.

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No repetiré aquí  lo expuesto, por lo exhaustivo del tema, pero si daros los enlaces a los documentos:

Enlazar a otro post donde también hablé del tema.

y también el VIDEO COMPLETO DE LA CONFERENCIA

Y compartir con vosotros mi conclusión personal:

  • La cuarta revolución industrial y la Industria 4.0 o fábricas inteligentes ya están aquí y se va a intensificar exponencialmente su implantación y presencia.
  • Los perfiles profesionales más demandados van a ser los tecnológicos y científicos por la razón anterior. La alta tasa de desempleo va a convivir con vacantes de difícil cobertura.
  • Va a haber una verdadera guerra por el talento. Se van a desarrollar estrategias de atracción y retención del talento, junto a estrategias de búsqueda y desarrollo de talento.
  • Las barreras limitantes del talento van tender a romperse. Los prejuicios relacionados con el genero, la edad y la procedencia se diluirán ante la demanda insatisfecha de las empresas. La diversidad se alzará no sólo como valor cultural sino también como necesidad.
  • La flexibilidad en las empresas se seguirá desarrollando y afectará no solamente a la distribución irregular de la jornada laboral y horario de trabajo sino también a la estructura jerárquica de la empresa.
  • La agilidad, lean thinking, lean design, método Scrum revolucionarán la gestión y organización de las empresas.
  • Las relaciones laborales van a cambiar debido a la externalización de servicios e incorporación de freelances, autónomos, interims managers, knowmads y demás figuras. El talento se incorporará de múltiples maneras y según necesidad.
  • Las colaboración entre empresas y entre estas y entes públicos crecerán. Los proyectos serán el centro de la gestión.
  • La fidelidad, compromiso y engagement se redefinirán alrededor de los proyectos y no tanto de la empresa. La automotivación y el autoliderazgo serán claves. Los profesionales buscarán proyectos interesantes más que empresas de prestigio.

En la charla tuve la ocasión de presentar la asociación Senior Talent de la que soy orgulloso participante.

Les expuse que somos somos una asociación a nivel nacional, que pretende fomentar la empleabilidad y la contratación de profesionales mayores de 45 años. Cuyas áreas de actuación son:

  • Fomento del empleo: inserción laboral y emprendimiento.
  • Sensibilización social.
  • Networking.
  • Desarrollo/actualización personal y profesional.

y les invité a visitarnos en los siguientes enlaces, invitación que hago extensiva a vosotros, amables lectores.

FACEBOOK https://www.facebook.com/seniortalent/?fref=ts

LINKEDIN https://www.linkedin.com/company/senior-talent

TWITER https://twitter.com/SeniorTalentES?lang=es

YOUTUBE https://www.youtube.com/channel/UCPLiFSs4mybt1PgipVBUSbQ

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Saludos

 

Emociones y personalidad

Hace unos días me he encontrado a una asesora sindical de un sindicato mayoritario con el cual tenía mucha relación por mi posición en mi empresa anterior. Me ha dado dos besos y me ha dicho que espera que encuentre pronto un puesto como Director de Recursos Humanos, que soy un gran profesional y sobre todo una gran persona. Me ha dejado anonadado. Primero por que no tenía ni la más remota idea de que tenía esa opinión de mi y segundo porque viniendo de ella, con la que no hay ninguna servidumbre, ni favor debido, su opinión me merece más crédito.

Precisamente el día antes me habían comunicado que no continuaba en un proceso de selección porque no había superado un cuestionario de personalidad.

Como psicólogo soy un gran defensor de las pruebas de personalidad. He utilizado el 16PF infinidad de veces. Lo he corregido con la plantilla de papel cebolla, con disquete de 3 y 1/2 y las últimas veces comprando packs de correcciones vía plataforma on-line.

Además he utilizado el PAPI (Inventario de Personalidad y Preferencias), el CEP (Cuestionario de Personalidad de J.L.Pinillos), el CPS (Cuestionario de Personalidad Situacional), el IPV (Inventario de Personalidad para Vendedores). Pero al final siempre vuelvo al 16-PF que és el que más me gusta. Por si no lo apreciaba suficiente, AUREN reforzó aún más mi preferencia por este cuestionario.

Creo en el poder predictivo de los cuestionarios de personalidad. Por su elaboración, con su impecable metodología estadística. Y porque los resultados en la selección de la personal me lo han demostrado. Pero nunca lo he utilizado como una prueba eliminatoria, siempre me ha servido como una información previa a una entrevista en profundidad, con la cual contrastaba e interpretaba los resultados del cuestionario.

PERSONALIDADCreo en la estabilidad de las dimensiones de la personalidad, pero también en las competencias adquiridas durante la vida laboral y personal (si ambas se pueden diferenciar). También creo en el factor modulador de las emociones, cómo pueden cambiar tu percepción de las cosas y en particular de uno mismo.

Por eso pienso que los cuestionarios de personalidad dan una información útil pero no suficiente. Quizás otros colegas de profesión pensarán de otra manera, ya tendremos tiempo de debatirlo.

Respecto a las emociones, el tema requiere más atención y estudio. (Prometo un artículo más específico sobre la neurociencia afectiva, como le llama al estudio de las emociones J.A.Panksepp (1992)). Sólo decir que estoy básicamente de acuerdo en que las emociones tienen una función adaptativa de nuestro organismo a lo que nos rodea. Un sistema de toma de decisiones, rápido y quizás más basto que provoca conductas (evitación, lucha, huida) simples pero decisivas.

Sin embargo qué decir de esas emociones que nos embargan sin que parezcan haber causas aparentes, por ejemplo la melancolía que nos inunda en días lluviosos.

Estos días son para mi días de emociones. Las alabanzas del representante sindical, la exclusión del proceso de selección.. la visita a la ciudad de la justicia y cierta conducta de un colaborador como incomprensible detonador de una emoción de desapego inevitable.

Uno tiende a buscar causas, la racionalización como mecanismo de defensa que propaprenda optmismougnara Freud (los mecanismo de defensa son de las pocas cosas salvables del psiconanálisis). Pero quizás lo único que haya que hacer es dejarlas fluir, a ver donde nos llevan.

Martin E.P. Seligman en su libro Aprenda Optimismo interpretaba la depresión como “sentimiento de impotencia adquirido”. Un sentimiento que nos invade cuando sentimos que no tenemos el control de las cosas que suceden alrededor. La clave del proceso, nos dice, está en la esperanza y en no abusar de la rumiación.

Pues hagamos caso: …¡A OTRA COSA!.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Ética para qué?

Adela CortinaEs el nombre de un libro de Adela Cortina, con el que consiguió el Premio Nacional de Ensayo de 2014, (¿Para Qué Sirve Realmente la Ética?), y es también una pregunta que me ha perseguido siempre y especialmente estas últimas semanas.

Recuerdo hace muchos años un debate entre amigos, un viernes noche en Lloret de Mar. Una parte defendía la importancia de educar en valores para conseguir una sociedad solidaria, humanista y carente de corrupción. La otra parte defendía que solamente una legislación estricta y su rigurosa aplicación podía asegurar que nadie impusiera sus intereses particulares a los intereses comunes. Debate entre estudiantes de psicología y estudiantes de derecho, sin ningún ganador claro.

En la perspectiva actual concluyo que cualquier medio es poco para dotar de sentido moral a nuestra sociedad y a los que la gobiernan.

Fuera de post (Me permitiría aconsejar, valga el atrevimiento, a los asesores de Rivera y Iglesias que cuando visiten a una universidad, recomienden a autores patrios como Aranguren, Fernando Sabater o Adela Cortina que tienen mucho que decir sobre Ética, disciplina tan escasa como necesaria, y si no a Ortega y Gasset, que con su obra “La rebelión de las masas” o “España Invertebrada” habría dado más juego que el áspero Kant).

Siempre he creído en las regulaciones sobre comportamientos éticos. Desde el Código Olivencia creado en 1998 por el Ministerio de Economía y dirigido fundamentalmente a los Consejos de Administración de las grandes empresas hasta los acuerdo internacionales como el GRID (Global Reporting Initiative). También la Guia ISO 26000 sobre Responsabilidad Social publicadas en el año 2000 y su correlato español Norma UNE 165010 EX “Ética. Sistema de gestión de la responsabilidad social en la empresa”, desarrollada por AENOR en 2009.

Sin embargo, si uno sigue los medios de comunicación, parece que la sociedad no haya avanzado mucho en este tema, si no todo lo contrario. Tendrá algo que ver con que las normas, memorias de sostenibilidad, etc. son sólo voluntarias, una guía para los que ya cumplen y no lo necesitan o un burocrático requisito documental .

En una conferencia sobre Responsabilidad Social Corporativa a la que asistí hace muchos años, de la que no citaré ni el nombre de los consultores ni las empresas invitadas, el consultor/presentador expuso que el nuevo caballo de batalla del marketing era la Ética. La tercera vez que dijo que la “Ética era rentable”, ya me sentí incómodo.

No es suficiente. Monetizar la Ética es pervertir el término. Es tan horrible como ese post que circula por Facebook en el que se compara al oficinista que se lleva un bolígrafo a casa con el político que malversa millones de fondos públicos. Como si fuera comparable la épica supervivencia del autónomo o de la madre sub mileurista con la avaricia sin fin de quien no lo necesita.

sello iso 26000La Responsabilidad Social Corporativa debería ser una fuerte convicción que manara de la Dirección en cascada a todos los directivos, mandos y empleados y además una serie de normas de obligado cumplimiento. No solamente un eje de comunicación en manos de un Responsable de Marketing.

En cuanto a Ética profesional mi planteamiento personal es cuestionarme “qué hago yo para mejorar la sociedad” y asegurarme al finalizar el día qué algo he hecho en ese sentido.

Por eso aprecio las asociaciones sin ánimo de lucro como Iniciatives Solidàries o Fundación Novaterra (por citar a las que más conozco) que con sus programas y actividades tanto aportan a los sectores más desfavorecidos de la sociedad y a esta en su conjunto.

Y por eso, valoro tanto los ambientes de trabajo que incentivan el aprendizaje, el crecimiento y asunción de responsabilidad. Donde los líderes generan confianza y utilizan el poder transformador del ejemplo. Los Great Place to Work.

Robert Levering los define de esta manera: “Un gran lugar para trabajar es aquel en el que uno confía en las personas para las que trabaja, está orgulloso de lo que hace y disfruta de las personas con las que trabaja”.

O las Happies Companies, empresas que no tienen miedo a incorporar las emociones positivas, el placer y la satisfacción al trabajo y a los desafíos de la empresa. En la convicción de que “la felicidad es buena para los negocios”.

Volviendo a Adela Cortina, cómo dice al final de uno de los capítulos, en el libro arriba citado. ¿Para que sirve la Ética? Para recordar que es más prudente cooperar que buscar el máximo beneficio individual, caiga quien caiga, buscar aliados más que enemigos. Y que esto vale para las personas, para las organizaciones, para los pueblos y los paises. Que el apoyo mutuo es más inteligente que intentar desalojar a los presuntos competidores en la lucha por la vida.

O, cómo dice una buena amiga mía: “La única competencia esencial es ser buena persona“.

La panoplia del guerrero

panoplia

Homero en el Canto XVIII de la Iliada, describe la panoplia, o colección de armas, de Aquiles.

Me licencié en Psicología en el año 1992. Entonces, la carrera se cursaba en 5 años, no existían el Plan Bolonia ni los créditos. Los master eran opcionales y prescindibles. Se suponía que los estudios universitarios te capacitaban por si solos para el ejercicio profesional y la actividad científica.

Una carrera muy cargada en lo científico: con Psicometría, Estadística, Psicología matemática, Psicología experimental. También en cultura general y fundamentos con asignaturas como Hª de la Psicología, Lógica, Hª de la Filosofía antigua y medieval, Sociología. Algo en lo profesional: Psicología clínica, Psicología del trabajo, Psicoterapia y modificación de conducta… Con especial cariño recuerdo asignaturas como Psicología Social y Psicología del Trabajo fuente de inspiración y piedra angular en mi desarrollo profesional.

Los manuales de Pinillos (Principios de Psicología), J.M. Peiró (Psicología de la Organización), Cristina Botella (Introducción a los tratamientos psicológicos) todavía forman parte destacada de mi biblioteca.

Los autores con los que me eduqué fueron: Wundt, pionero en psicología experimental, V. Frankl, con su voluntad de sentido y la logoterapia, Milgram, con sus inquietantes estudios sobre obediencia a la autoridad. Y con métodos y técnicas como la desensilización sistemática, la relajación progresiva de Bernstein, la teoría de la atribución, etc.

La terapia Gestalt de Reich y las técnicas conductuales de Pavlov, Watson, Skinner las estudié pero me inclinaba más por un enfoque sociocognitivo más en la línea de A. Bandura (aprendizaje vicario), Beck con la terapia cognitiva, Ellis y Grieger con su terapia racional-emotiva, etc.

Parecía un cuerpo teórico/práctico suficiente para enfrentarse a la vida. Pero no.

Hizo falta realizar un Master en Gestión de Recursos Humanos (1993) para hacer la conexión con el mundo empresarial. Otro en Gestión de la Calidad (1996), muy en boga con la eclosión de ISO 9001 y 9002. Con la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y la inclusión de está área de trabajo en las funciones del departamento de RRHH hubo que hacer el master (2004) para optar al Nivel Superior. Y si uno aspiraba a dirigir un Departamento de Recursos Humanos era imprescindible además hacer un curso superior en Derecho Laboral y Seguridad Laboral (2006).

Y mientras le daba forma a mis competencias profesionales, la Psicología como ciencia y disciplina no dejaba de avanzar.

Surgió la Gestión por Competencias, popularizándose en 1992. La definición de competencias que aportaban los autores era el conjunto de motivaciones, aptitudes y comportamientos que influyen en la eficacia de la acción. Al poco Daniel Goleman expuso al gran público el término de Inteligencia Emocional (1995), concepto que Howard Gardner, ya adelantó en su libro Inteligencias múltiples: la teoría en la práctica.

la autentica felicidadPor si no fuera poco Martín Seligman (1999) en la conferencia inagural para su periodo presidencial de la American Psychological, le dió la vuelta a la psicología tradicional que se enfocaba solamente en las emociones negativas y en cómo tratarlas para enfocarse en cómo lograr que las personas sean felices y que su nivel de bienestar crezca. Y así de un plumazo creó la Psicología Positiva, nuevo paradigma en la psicología.

Y más ideas, avances y técnicas nuevas: mindfulness de Jon Kabat-Zinn, programa de desarrollo de la personalidad resistente (Hardiness), etc. Por no hablar de la revolución en el campo del saber de las neurociencias propiciadas por modernas técnicas de exploración funcional del cerebro y por el enfoque multidisciplinar.

En definitiva, un sin fin de avances que obliga a un esfuerzo de actualización constante.

Por eso, cuando en una reciente entrevista de trabajo me preguntaron “¿Tú sabrías hacer esto?”, la primera respuesta que aflora a la mente es “y si no, lo aprendo, como siempre he hecho y como siempre haré”.

Y así ando pertrechado con una Panoplia (de conocimientos) digna de Aquiles. Nada que envidiar a las bellas grebas, broquel, yelmo e historiado escudo que fundiera Hefesto, el muy ilustre cojitranco.

Pero no puedo dejar de recordar que aunque Aquiles fuera el más valeroso guerrero fue el pérfido Ulises con sus añagazas quien conquistó Troya.